Acompaño a mujeres que llevan demasiado tiempo siendo la fuerte a entender qué les
pasa, dejar de exigirse como una máquina y volver a sentirse ellas mismas.
Quizá llevas demasiado tiempo ocupándote de todos menos de ti
Y llega un momento en que el cuerpo, la cabeza y las emociones empiezan a pasar factura.
Te notas más cansada. Más sensible. Más irritable. Más triste. O simplemente distinta. Como si ya no te reconocieras del todo.
Has seguido tirando del carro durante años mientras sostenías la casa, las emociones, las preocupaciones y la vida de todo el mundo. Y aunque desde fuera parece que puedes con todo, por dentro estás agotada.
Aquí no tienes que demostrar nada. Solo empezar a escucharte.
No acompaño desde un pedestal. Acompaño desde haber estado ahí.
Sé lo que es seguir funcionando mientras por dentro estás agotada. Sentirte sola incluso estando acompañada. Y preguntarte cómo has llegado a desconectarte tanto de ti misma.
Mi trabajo nace precisamente de ahí: de haber vivido el agotamiento, la pérdida de identidad y la necesidad de volver a escucharme de verdad.